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Archivo para Mayo 20, 2008

LAS ENFERMEDADES, ESOS GUÍAS QUE NOS PERMITEN TOMAR CUERPO

FUENTE: PENSAR con el CUERPO ( JADER TOLJA Y FRANCESCA SPECIANI).

Cada síntoma, cada dolor, cada problema pueden hacer conocer mejor alguna parte de uno mismo. Muchas técnicas sofisticadas de trabajo con el cuerpo (como el método Feldenkrais o el método Alexander) y otras formas de terapia o descubrimientos en el campo médico nacieron precisamente cuando alguien -dotado de gran potencia creativa y dispuesto a utilizar la propia capacidad de conocimiento, escucha y experiencia- tuvo que enfrentarse con síntomas físicos graves. ¿Cómo no considerar entonces las enfermedades como si fueran guías que permiten entrar en uno mismo, conocerse, superar la disociación y, por lo tanto, encarnarse, es decir, tomar cuerpo ?

El cuerpo es un microcosmos en el que están representados todos los arquetipos, todas las fuerzas potenciales, en una forma muy concreta y con el que es posible experimentar directamente. Revelar la información del cuerpo significa empezar a pensar con el cuerpo. Si el pensamiento era originalmente planeado como una función de todo el cuerpo, ¿por qué pensar con pocos centímetros cuadrados de materia gris cuando es posible usar una red entera distribuida por casi dos metros de altura? En el cuerpo humano, el cerebro (una elaborada centralita de administración y conexión de los receptores de todo el sistema) representa el instrumento producido por el cuerpo para coordinar de manera sofisticada lo que ocurre en el cuerpo, no una forma alternativa a él. Leer más…

EL PROCESO CREATIVO, UNA APROXIMACIÓN A LO QUE NOS GUSTARÍA SER

FUENTE: PENSAR con el cuerpo (Jader Tolja y Francesca Speciani).

Entre las técnicas de curación que existen, se pueden distinguir tratamientos que llevan al enfermo más en dirección de lo que está en su interior y otros que le ayudan a ir hacia lo que le gustaría ser pero que no es. En cada uno de nosotros existe casi siempre una pequeña diferencia entre lo que se es realmente y lo que a uno le gustaría ser de acuerdo con las expectativas familiares y las influencias culturales del ambiente en el que se crió. Cuando un indiviudo nace, es perfecto, con una organización propia de instintos y necesidades físicas y psicológicas perfectamente equilibrados.

Sin embargo, desde el momento en que el individuo entra en la vida, esta organización empieza a tener que adaptarse no sólo a las exigencias personales sino también a la realidad circundante y sus presiones. Entonces se vuelve necesario crearse una identidad, un centro de conciencia que, con el objetivo de coordinar estas exigencias, produzca una representación de sí mismo llamada Yo. Leer más…