EL “CLIMA FAMILIAR” ES DETERMINANTE EN LA MADURACIÓN DEL ADOLESCENTE
Marzo 25, 2009
Fuente: ¿POR QUÉ BEBEN? Adolescentes y alcohol: claves para comprender a tus hijos (Dr. Francesc Altarriba / Observatorio de la Adolescencia).
El ambiente familiar es, junto con la escuela y el grupo de amigos, uno de los tres contextos básicos de referencia en la vida de jóvenes y adolescentes. A pesar de la dificultad que suele entrañar, la familia debe hacer todo lo posible por construir una situación de equilibrio entre espontaneidad, afecto, control, sinceridad y respeto hacia cada uno de sus miembros. En este sentido, y por parte de los padres, es imprescindible que no haya confusión alguna entre la autoridad que le corresponde y el ejercicio del poder indiscriminado, no razonado y, quizás, hasta cierto punto injusto.
De entrada, ha de aceptarse que en la propia familia pueda darse la circunstancia de que los hijos sean distintos de lo que esperábamos. Por mucho que hayamos tratado de educarles de una u otra manera, la familia no es el único ámbito de socialización del que reciben información y que conforma su personalidad. Es posible, por tanto que, en el desarrollo hacia la adultez que experimentan durante la adolescencia, vayan tomando opciones que quizás no hubiesen sido las preferidas por los padres. Lo importante, sin embargo, es conseguir un clima de confianza que permita la comunicación y el diálogo sobre cualquier cosa, y que los adolescentes perciban la valoración y el respaldo que se les ofrece desde su familia.Porque no cabe duda de que el ambiente familiar influye considerablemente en el comportamiento de jóvenes y adolescentes. Los enormes y trascendentes cambios que están atravesando precisan de un contexto estable, de un punto de apoyo que les preste toda su confianza y les brinde seguridad a lo largo del difícil proceso de maduración.Para construir el contexto estable que requieren los cambios de la adolescencia, que dé apoyo y confianza al joven en su camino hacia la madurez, hay que saber combinar la moderación y el dejarse llevar. Tanto padres como hijos deberían ser capaces de expresar sus ideas, sentimientos y reflexiones con espontaneidad y sin temores. Ahora bien, no hay que caer en la trampa de confundir esta actitud con la proyección de los problemas y dificultades de cada uno en las personas del entorno inmediato. Ni tampoco de esconderlos.
La estrategia más acertada es abordar cualquier problema de inmediato, en cuanto aparece y a ser posible desde su inicio y de la forma más objetiva y serena. Fomentar comportamientos de participación e integradores de la unidad familiar al completo (además de los vínculos entre cada dos personas concretas del conjunto) favorece la creación de un clima acogedor y de mutuo reconocimiento, además de ser un punto de partida muy positivo a la hora de resolver algunos asuntos y, sobre todo, para la toma de decisiones ante cuestiones que afecten a todos o a algunos miembros de la familia.
La conducta habitual entre padres e hijos, así como entre hermanos, debería ser el respeto en el trato, independientemente de la gravedad de los problemas que puedan ir surgiendo a lo largo del camino y de las consecuencias y las implicaciones emocionales que comparten. Como en tantos otros ámbitos de la vida, perder los papeles no conduce a nada positivo. Si acaso, empeora la situación y añade nuevos elementos de tensión a los ya existentes. Los gritos y las amenazas tienden más bien a producir inhibición, actitudes defensivas y resentimientos que no a generar un marco de colaboración en la búsqueda de soluciones. La confianza debe ganarse en el seno de la familia e implica la aceptación previa de la persona, independientemente del posible desacuerdo o rechazo de las conductas negativas que pueda generar. No hay que olvidar que la familia es, también y en esencia, un reducido y selectivo grupo de personas unidas por lazos de sangre o adopción, y que participan de un vínculo común que debe demostrarse con hechos más que con palabras.
La sinceridad, la posibilidad de decir con absoluta libertad lo que se piensa y se siente, sin temor a represalias o malentendidos, es otro elemento clave para que reine un buen ambiente familiar, como lo es la autoridad bien entendida, es decir, la capacidad de saber cortar a tiempo comportamientos o conductas inadecuadas sin generar por ello elementos que distorsionen la convivencia. En este sentido, y como ya se ha apuntado, es preciso distinguir entre autoridad y poder indiscriminado, ya que éste genera resistencias, silencios y/o ocultaciones. Conocerse más ayuda a comprenderse mejor. Y para conocerse, hay que partir de adoptar una actitud de aceptación de la persona que se tiene enfrente y del deseo de reconocerle como individuo, con sus propias convicciones y diferencias, a pesar de que sean distintas a las nuestras o a las que nos gustaría que tuviese.
Este ejercicio conlleva otro más: el de tolerar una identidad distinta, siempre que sea respetuosa con los demás. Una familia unida no es una familia uniforme, en la que todos los miembros piensan, hacen y disfrutan de las mismas cosas, sino una unidad que reconoce las diferencias que hay en su seno, más allá de las cuales es capaz de articular una red de ayuda mutua, implicación, afecto y pertenencia.
Cabe señalar, que la mayoría de los jóvenes españoles se declaran satisfechos en su núcleo familiar, al que valoran de manera muy positiva. Las figuras de la madre y del padre siguen siendo las más importantes para ellos, por delante del grupo de amigos y amigas, de los hermanos y de otros familiares. Es decir, a pesar de la imagen estereotipada y a menudo exacerbada por los medios de comunicación de existencia de conflictos entre padres e hijos y de situaciones de tensión y desequilibrio en las familias durante la adolescencia y la juventud, lo cierto es que en la gran mayoría de los casos se dan convivencias pacíficas, agradables y fructíferas para sus implicados.
Entry Filed under: Actualidad, Convivencia, reflexiones, sociedad. Etiquetas: Civilización, Convivencia, educación, familia, sociedad.
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1.
julio | Marzo 26, 2009 at 6:27 pm
muy interesante me gusta …
2.
marceli | Marzo 28, 2009 at 7:31 pm
Sr. Gonzalo Robles, un buen artículo, si una familia habla de todo habitualmente y lo dialoga con naturalidad es el inicio de la solución de los problemas que se presentan con posteriodidad, que siempre los hay.
No hay, o no debería haber temas “tabu” en esta relación, ello solo será posible si se acepta que hay los problemas y no se intentan penalizar o imponer “la razón”, si esto ocurre, el dialogo se desvanece o puede dejar de existir.
La relación padres e hijos es compleja y se han de hacer grandes esfuerzos por mantener espacios donde poder exponer con libertad los problemas o alegrias.
Todo ello acompañado de una pizca de suerte.
Salud y buen rollo.
3.
gonzalorobles | Marzo 30, 2009 at 6:13 pm
La familia puede y debe dar seguridad a sus miembros. Es una empresa en la que vale la pena invertir. Dedicar a ella lo mejor de uno mismo es una opción verdaderamente inteligente. Eso sí, Marcel.lí, como usted muy bien escribe, hay que tener una pizca de suerte. Pero pese a todo, la familia sigue siendo una célula básica de nuestra sociedad. Y lo que en ella se enseña, lo que en ella se vive, es lo que los miembros van a volcar al exterior.
Salud.
4.
Rosa | Abril 6, 2009 at 10:26 pm
Gonzalo, ves que escribo poco aunque sabes que te leo, estoy contigo, la familia es la base de la formacion, mi hija deseguida que detecta un mal humor o simple enfado, se pone a la defensiba, y es normal aunque tenga 19 años si su entorno tambalea ella pierde el ritmo, la familia es la base mas importante para que un niño o un adolescente, se formen adecuadamente, y como dice Marceli una pizca de suerte porque problemas siempre ahilos, un beso para todos,
5.
jonathan bazan | Mayo 31, 2009 at 10:19 pm
yo creo q los adolecente tienen q tener sus miembros
6.
jose | Julio 4, 2009 at 11:17 pm
muy bueno me encanto me exito
bueno a la verdad esa mujer esta muy pesada con los deberes q les debe dar a sus hijos
7.
jose | Julio 4, 2009 at 11:24 pm
bueno vuelvo a comentar por q lo volvi aver y me inpresiono el pata tiene el mismo nonbre q yo :s bueno al grano el men de ay llamado jose esta muy mal y se escapa pero la mama debe tambien darle su chocolate ( su buena tunda o llevarlos al psicologo por q maltratando a una criatura no se gana nada ) bueno comoseguia diciendo ese men de jose debe mejorar y su mama lo debe ayudar como nunca para q ese men cambie pero de corazon pero el tambien deberia poner de su parte ustedes no creen bueno com seguia diciendo ahora vamos con la hija michelle es una persona muy sexy si pero como su belleza tambien debe ser inteligente por dentro q eso es lo q mas importa no creen ella es muy bonita muy no muy no re muy sexy pero como ya lo dije pozz deberia cambiar asi q si les gusto este coment agreguenme el msn q es jose_carlos_8887@hotmail.com espero tu agregada solo xicas xD!!
8.
jose | Julio 4, 2009 at 11:24 pm
agreguenme