Posts filed under 'SALUD'
REALISMO Y PRAGMATISMO
Fuente: MISA NEGRA, La religión apocalíptica y la muerte de la utopía (JOHN GRAY)
Para dar cuenta del complejo fenómeno del terrorismo, el pensamiento realista debe emprender un giro que lo aleje de la atención exclusiva que ha prestado tradicionalmente a los Estados. Los Estados continúan teniendo una importancia capital, pero ni son ya el único escenario bélico ni tan siquiera son siempre el más importante. La guerra clásica -llamada a veces “clausewitziana” en honor del estratega militar prusiano de principios del siglo XIX, Carl von Clausewitz- era un conflicto armado entre fuerzas controladas por Estados. En el siglo XX, causó un colosal número de bajas porque se expandió e incluyó a la población civil entre los objetivos de los ataques militares.
Aunque muchos creen que ese tipo de conflicto bélico pertenece ya al pasado, las contiendas armadas entre grandes potencias podrían volver a reproducirse. La guerra clásica sigue siendo un gran mal, pero incluso cuando es total, siempre se le puede poner término alcanzando un acuerdo (pueden producirse encuentros entre diplomáticos en los que se negocie un pacto y se declare la paz). Pero esos acuerdos son imposibles de alcanzar con las redes terroristas globales, que pueden hallarse divididas a nivel interno y carecen de objetivos negociables. El conflicto armado implica en la actualidad a grupos sumamente dispersos e, incluso, a sociedades enteras que actúan fuera de control de un gobierno. Para ser productivo, el pensamiento realista debe aceptar que la guerra ha dejado de ser una prerrogativa exclusiva de los Estados para convertirse en un derecho de todos y de cualquiera. (más…)
Add comment Abril 13, 2009
LOS PARADIGMAS DEL AGUA
Fuente: EL DERECHO HUMANO AL AGUA.
Esta descripción en 5 paradigmas recoge la enorme riqueza y diversidad de enfoques e intereses que hay detrás del agua, si bien no puede reducir una realidad compleja y viva a departamentos estancos sin relación, ni filtraciones, mezclas, áreas grises o infinitas combinaciones de factores posibles según quién y cuándo las defiendan…. La descripción tiene necesariamente que ser simplificada, pero espero que no simplista y menos aún maniquea.
El paradigma liberal entiende, en términos de derecho romano, el agua como res in commercium, como un bien económico susceptible de ser objeto de propiedad y, más importante, de tráfico económico y comercial. El paradigma busca el mejor servicio al mejor precio, maximizando utilidades: el mercado y la competencia conseguirán la mayor eficiencia. Este paradigma se relaciona con el Consenso de Washington, cuyas políticas se centran en “minimizar el papel del Estado, mientras se enfatizan la privatización (venta de empresas públicas al sector privado), la liberalización del comercio y del mercado de capitales y la desregulación (eliminando las normas de conducta en los negocios)“. La persona es vista como consumidor y como cliente. La mejor protección a los derechos e intereses del consumidor/cliente será el libre mercado y los mecanismos de derecho privado que protegen los contratos o, a lo sumo, los propios de defensa del consumidor. (más…)
Add comment Abril 10, 2009
CUANDO EL AMOR SE PERVIERTE: La entrega irracional o enfermiza
Fuente: LOS LÍMITES DEL AMOR (Walter Riso)
La entrega irracional se rige por un culto a la personalidad y la idealización extrema del ser amado: “Mi pareja lo merece todo: consagración y esfuerzo sin límites de mi parte”. Aunque la abnegación compulsiva puede llegar a ser altamente dañina para quien la ejerce, es vivida por el donante como un forma de sacrificio “placentero“. Lo que rige la conducta del sacrificio irracional no es la pulsión de vida sino la pulsión de muerte una forma de involución que hace que el derecho a la felicidad real y completa sea sólo para el adorado o el elegido. Tal como decía Rousseau: “Desgarrar su corazón para cumplir su deber”. Por eso, no debe extrañarnos que de tanto sufrir los rigores de una entrega que aprisiona el yo y de tanto consagrarse a a misión de subalterna o subalterno, la costumbre vaya calando y gustando.
Maquiavelo decía que al Príncipe le convenía primero ser temido y luego amado. En algunos trastornos psicológicos y afectivos, el amor está enganchado firmemente al miedo: temer a la persona, para luego amarla. Muchos esclavos en Grecia y Roma preferían sufrir los más espantosos tormentos antes de traicionar la confianza del amo y los mártires cristianos morían cantando y en pleno éxtasis mientras eran devorados por los leones. ¿Enamorarse del poderoso o del depredador? Es posible; el lavado cerebral también está presente en las relaciones afectivas. El mecanismo consiste en menospreciar a la pareja hasta que ésta se lo crea: “Tú vales lo que yo diga que vales, y vales poco”. ¿Masoquismo? No estoy seguro. Más bien ignorancia y confusión: “Es verdad, soy menos que tú, y por eso me honra servirte”. Amor de plebeyo, amor padecido. (más…)
2 comments Abril 10, 2009
LA “RUTA” DEL ALCOHOL.¿DÓNDE BEBEN LOS ADOLESCENTES?
Fuente: ¿POR QUÉ BEBEN? Adolescentes y alcoho: claves para comprender a tus hijos (Dr. FRANCESC XAVIER ALTARRIBA / OBSERVATORIO DE LA ADOLESCENCIA)
Los espacios que jóvenes y adolescentes eligen habitualmente para el consumo de bebidas alcohólicas son biertos y públicos; ellos mismos afirman que se reúnen en la calle, en plazas, paques y jardines, e incluso en la playa… Por supuesto, acuden también a algunos establecimientos específicos (la discoteca, el pub, el bar…) claramente relacionados con el tiempo de ocio y con la venta y el consumo de alcohol. También, aunque en menor medida, cabe contemplar que hay menores que pueden consumir alcohol en su propia casa o en la de sus amigos, durante los conciertos a los que asisten o en las excursiones al campo o la montaña (especialmente si se pasa la noche fuera, momento propicio para compartir alguna bebida alcohólica con los compañeros).
Pero, ¿en dónde beben más los jóvenes y adolescentes? ¿Qué lugares asocian de manera casi indefectible al consumo de alcohol y en cuáles beber es una “opción“?
El mayor consumo, con diferencia, se produce en bares y discotecas, donde casi dos tercios de los jóvenes y adolescentes que acuden toman bebidas alcohólicas. Es decir, en gran parte van a este tipo de establecimientos con la idea clara de que van a beber. Y argumentan que lo hacen, sobre todo, porque les gusta el sabor de las bebidas elegidas y para “estar alegres”. Es decir, se asocia el consumo de alcohol con el ánimo de estar de “fiesta“, con pasártelo bien, con la diversión y la desinhibición entre sus iguales. (más…)
Add comment Marzo 22, 2009
¿CÓMO Y CUÁNTO DUERMES?
Fuente: ¡NECESITO DORMIR! (Dr. EDUARD ESTIVILL y SYLVIA DE BÉJAR)
Puede que no te sirva de consuelo, pero, por si acaso, has de saber que no estás solo: un tercio de la población mundial padece de insomnio. Sólo en España, los cálculos más optimistas estiman que alrededor de doce millones de ciudadanos - sí, has leído bien, doce millones- sufren algún tipo de trastorno relacionado con el sueño. (Sólo la Seguridad Social receta más de seis millones de envases hipnóticos al año)
Pero no desesperes. También has de saber y esto -creo- te entusiasmará, una verdad aún menos divulgada: EL INSOMNIO, EN LA MAYORÍA DE LOS CASOS, TIENE SOLUCIÓN.
Lo terrible, pues, no es padecer este mal; la verdadera tragedia es no recibir el tratamiento adecuado para combatirlo. De hecho, solamente el 10% de los insomnes crónicos lo obtiene. Los demás se reparten entre los que intentan subsistir -con escaso éxito- a base de remedios caseros (5%) y aquellos que, aunque cueste creerlo, no reciben ayuda, ni hacen nada al respecto (85%).
Si estás leyendo esto supongo que, por desgracia, perteneces a ese ejército de insomnes abandonados a su suerte, pero dispuestos a hacer algo para dejar sus filas. Y lo primero que hay que hacer es saber qué tipo de insomnio se padece. Para lo cual te voy a plantear unas preguntas:
1.- ¿Cuántas horas duermes?
a.- Menos de 6 horas
b.- De 6 a 7 horas
c.- De 7 a 8 horas o más. (1)
1. Dormir más de nueve horas diarias también puede ser señal de que la persona sufre alguna patología, como, por ejemplo, narcolepsia o apnea del sueño. La narcolepsia consiste en la aparición diurna de episodios irresistibles de sueño de corta duración, que suelen ir acompañados de caídas, por la súbita pérdida de tono muscular. Ocasionalmente, se observa parálisis (imposibilidad de mover el cuerpo, hablar o incluso respirar cuando se inicia o termina el sueño) y alucinaciones visuales, sensitivas y auditivas. El síndrome de apnea obstructiva del sueño consiste en la presencia de numerosos ronquidos intensos seguidos de parada respiratoria mientras el afectado duerme, lo que provoca un mal dormir y somnolencia diurna. En ambos casos, es recomendable consultar con el especialista en trastornos del sueño. A veces, quienes padecen una depresión también pueden dormir más de la cuenta, pero lo habitual es que concilien el sueño rápidamente y se despierten muy pronto, lo que explica que durante el día padezcan somnolencia.
2.- ¿Cómo te sientes durante el día?
a.- Cansado y te irritas con facilidad
b.- Te cuesta levantarte, pero al cabo de unas horas estás bien
c.- Descansado
3.- Generalmente, ¿cuánto tardas en dormirte desde el momento en que cierras los ojos?
a.- Más de 30 minutos
b.- De 10 a 30 minutos
c.- Menos de 10 minutos
4.- ¿Cuántas veces te despiertas?
a.- Más de 3 veces
b.- Unas 2 ó 3 veces
c.- Una o ninguna vez
5.- Te despiertas pronto y no puedes volver a dormirte o lo haces de forma superficial (lo oyes todo y cualquier ruido te despierta).
a.- Frecuentemente
b.- Ocasionalmente
c.- Casi nunca
6.- Te cuesta mucho dormirte, aunque cuando lo logras puedes dormir entre seis y siete horas o más.
a.- Más de tres veces por semana
b.- Ocasionalmente
c.- Casi nunca
Para realizar tu autodiagnóstico, anota la cantidad de respuestas a, b y c que has elegido. (más…)
2 comments Marzo 5, 2009
LA DEPRESIÓN Y LA DIETA
Fuente: CURACIÓN EMOCIONAL (David Servan-Schreiber)
Según varios investigadores, para comprender el misterioso efecto de los ácidos grasos sobre el cerebro y el humor, hay que remontarse a los orígenes de la humanidad.
Existen dos tipos de ácidos grasos esenciales: los omega-3 -que aparecen contenidos en las algas, el plancton y algunas plantas terrestres, como la hierba- y los omega-6 que se encuentran en casi todos los aceites vegetales y en la carne, sobre todo en la carne de animales alimentados con grano o con harinas animales. Aunque importantes para el organismo, los omega-6 no cuentan con las mismas y beneficiosas propiedades para el cerebro y favorecen las reacciones de inflamación. En el momento en que el cerebro del Homo sapiens se desarrolló, es decir, cuando accedió a la conciencia de sí mismo, la humanidad vivía alrededor de los grandes lagos del Este africano. El acceso a un ecosistema único y muy rico en pescados y crustáceos podría haber sido el desencadenante de un desarrollo prodigioso del cerebro. Se cree que la alimentación de esos primeros seres humanos era perfectamente equilibrada, siendo la proporción entre el aporte de omega-3 y omega-6 de 1-1. Esta proporción ideal suministraba al cuerpo exactamente la alimentación que necesitaba para producir neuronas de una calidad óptima, y así dar al cerebro capacidades totalmente nuevas que permitieron la fabricación de herramientas, el lenguaje y la conciencia.
En la actualidad, con el desarrollo de la agricultura, de la cría intensiva de animales en la que se le alimenta sobre todo con grano en lugar de hierba silvestre, y la presencia de aceites vegetales ricos en omega-6 en todos los alimentos industriales, la proporción omega-3-omega-6 en la alimenación occidental varía ahora entre 1-10 y 1-20. Para hacerse una idea, podría decirse que el cerebro es un motor de elevadas prestaciones concebido para funcionar con un combustible muy refinado, mientras que ahora nosotros le hacemos funcionar con gasóleo de mala calidad… (más…)
2 comments Febrero 26, 2009
EL ÉXTASIS DEL CORREDOR O CORRER CONTRA LA DEPRESIÓN
Tal como se sugiere en el artículo, lo ideal es empezar a correr poco a poco, ampliando distancia y tiempo a medida que pasan las semanas, no pretendiendo imitar a los superatletas de este vídeo desde el primer momento.
Fuente: CURACIÓN EMOCIONAL (David Servan-Schreiber)
La depresión siempre está asociada a ideas negras, pesimistas, de desvalorización de uno mismo y los demás, que no dejan de dar vueltas en la cabeza: “Nunca lo conseguiré; de todas maneras, intentarlo no serviría de nada. No funcionará; soy feo (a); no soy inteligente; siempre me pasa lo mismo, no tengo remedio; no dispongo de suficiente energía, fuerza, coraje, voluntad, ambición, etc.; estoy en el fondo de un agujero; no le gusto a la gente; carezco de talento; no merezco que nadie se interese por mí; no merezco se amado (a); me encuentro mal, etc.”.
Además de que son terribles e injustamente categóricas (como: “Siempre decepciono a todo el mundo”, lo cual es evidentemente falso), suelen convertirse en algo tan automático que deja de percibirse hasta qué punto son anormales y representan la expresión de una enfermedad del “alma” en lugar de una verdad objetiva. Desde la década de 1960 y de los trabajos del notable psicoanalista de Filadelfia Aaron Beck -inventor de la terapia cognitiva-, se sabe que el simple hecho de repetir esas frases alimenta la depresión, y que el hecho de dejar de hacerlo voluntariamente a veces sitúa a los pacientes en el camino de la curación. Una de las características del esfuerzo físico prolongado es que permite precisamente detener, al menos de manera temporal, ese fluido incesante de ideas negras. No suelen aparecer de manera espontánea durante la práctica de ejercicio y, si así fuese el caso, bastaría con concentrar la atención en la respiración, o en la sensación de los pasos en el suelo, o incluso en la conciencia de mantener la columna vertebral bien derecha, y desaparecerían por sí mismas.
La mayoría de los practicantes de joggin explican que al cabo de quince o treinta minutos de esfuerzo sostenido entran en un estado en el que los pensamientos son espontáneamente positivos, e incluso creativos. Son menos conscientes de ellos mismos y se dejan guiar por el ritmo del esfuerzo que los sostiene y arrastra. Es lo que se conoce como la “subida”, el éxtasis del practicante de jogging, y que sólo alcanzan quienes perseveran durante varias semanas. Este estado, aunque es sutil, se torna a menudo adictivo. Son numerosos los joggers que no pueden, al cabo de cierto tiempo, pasar sin sus veinte minutos de carrera, ni siquiera durante un solo día. (más…)
Add comment Febrero 22, 2009
LA INUTILIDAD DE LA CADENA PERPÉTUA
Fuente: MÁS ALLÁ DE LA LIBERTAD Y LA DIGNIDAD (B.F. SKINNER)
El castigo tiene por finalidad hacer desaparecer la conducta torpe, peligrosa, o indeseable de cualquier forma, que una persona lleva a cabo. Y así se parte del presupuesto de que una persona que ha sido castigada por algo concreo, muy probablemente ya no lo repetirá de la misma forma. Desgraciadamente, el asunto no es tan simple como todo eso. Un hombre que haya sido encarcelado por haber llevado a cabo un asalto violento, no por ello necesariamente deja de experimentar inclinación a la violencia. La conducta por la que una persona ha recibido el castigo reaparecerá muy probablemente una vez que concluyan esas contigencias punitivas.
El peligro de conducta punible puede ser disminuido creando circunstancias en las cuales difícilmente dicha conducta pueda ocurrir; El cuidado del alcohólico, bajo tratamiento en una institución, normalmente implica el control de abastecimiento. Y el uso de otras drogas que crean hábito todavía está controlado de la misma forma. Cuando la conducta agresiva no tiene otro remedio posible, se imposibilita mediante la reclusión incomunicada de la persona interesada: en ese caso ya no tiene a nadie cerca al que poder agredir. El robo se controla poniendo bajo llave, a buen recaudo, cuanto pueda ser robado.
Otra posibilidad es la de destruir las contigencias bajo las cuales la conducta objeto de castigo resulta reforzada. Un carácter irascible va suavizándose cuando no se le hace ningún caso; la conducta agresiva queda atenuada cuando el que la padece se convence de que con ello no consigue nada. Otro recurso consiste en arreglárselas para que las circunstancias permitan que la conducta no resulte motivo de castigo. La literatura y el arte permite “sublimar” otras clases de conducta de algún modo problemática. La conducta punible se puede también suprimir mediante el refuerzo vigoroso de alguna otra conducta que la desplace. Los deportes organizados son, con frecuencia, promovidos bajo el presupuesto de que pueden proporcionar un ambiente adecuado, en el cual la juventud esté tan ocupada que pueda olvidarse de ciertos problemas que les pueden causar complicaciones. Si todo esto fracasa, quizá la conducta punible pueda evitarse con más garantías de éxito mediante el cambio de las condiciones fisiológicas. Se puede hacer uso de las hormonas para cambiar determinadas conductas sexuales, operaciones quirúrgicas (como la lobotomía) para controlar la violencia, tranquilizantes para controlar la agresividad, y algunas drogas que quitan el apetito para controlar el exceso de alimentación.
Algunas de estas medidas resultan con frecuencia incompatibles unas con otras, y pueden tener consecuencias imprevisibles. La supresión excesiva de conductas, que de lo contrario serían reforzadas vigorosamente, puede que conduzca a la defección y al alejamiento del castigado del grupo que castiga. Estos problemas son en esencia solubles, con todo; y debería ser posible la organización de un mundo en el cual rara vez se produzca una conducta acreedora de castigo, o incluso no se produzca nunca. Nosotros intentamos organizar este posible mundo para aquellos que no pueden solucionar por sí mismos el problema del castigo, como en el caso de los niños, los retardados de cualquier tipo, o los psicópatas, y si esto pudiera conseguirse para toda persona, nos ahorraríamos mucho tiempo y energía.
Add comment Febrero 21, 2009
EL APOCALIPSIS DE LA COMUNICACIÓN
Fuente: CURACIÓN EMOCIONAL (David Servan-Schreiber)
El primer jinete es la crítica. Criticar a otro en lugar de presentarle simplemente una queja o una petición. Ejemplo de crítica: “Llegas tarde. No piensas más que en ti”. Queja: “Son las nueve. Dijiste que estarías aquí a las ocho. Es la segunda vez esta semana. Me siento solo y me molesta cuando tengo que esperarte tanto”. Crítica: “Estoy harta de ordenar tus cosas. ¡Me exaspera tu desorden!”. Queja: “Con todas tus cosas desordenadas en la cocina no puedo tomarme el café por la mañana. Necesito un poco de orden alrededor para sentirme bien. ¿Podrías hacer el esfuerzo de recogerlo por la noche, antes de acostarte?”.
Gottman ofrece una receta impagable para transformar una queja legítima, que cuenta con todas las probabilidades de ser comprendida, en una crítica que no desencadenará más que resentimiento, mala voluntad o un contraataque virulento: basta con añadir al final: “¿Cuál es tu problema?”.
Lo que estas observaciones tienen de sorprendente es ¡hasta qué punto parecen ser normales! Todos sabemos exactamente cómo no nos gusta ser tratados. Por el contrario, nos resulta más difícil precisar cómo nos gustaría serlo, aunque podamos sentirnos inmediatamente agradecidos a alguien que se dirija a nosotros de una manera emocionalmente inteligente. Recuerdo una lección inesperada que recibí un día por teléfono. Esperaba desde hacía más de veinte minutos que la operadora de una compañía aérea me dijese dónde estaba mi reserva para un vuelo que debía tomar al mediodía. Impaciente y ansioso, cuando por fin me confesó que no la encontraba, me dejé llevar: “¿Cómo dice? ¡Pero qué disparate! ¿Qué hace ahí si es incapaz de encontrar una reserva?”. En el mismo momento en que pronunciaba esas palabras ya lo estaba lamentando. Me daba perfecta cuenta de que estaba a punto de poner en mi contra a la persona de la que más necesidad tenía para resolver mi problema. Pero ignoraba cómo salir de aquello. Pensé que sería ridículo disculparme (de hecho, nunca es demasiado tarde ni demasiado pronto, pero eso todavía no lo había comprendido). Con gran sorpresa por mi parte, fue ella la que me sacó de apuros: “Mire, caballero, cuando levanta la voz me resulta imposible concentrarme para tratar de ayudarle”. Tenía suerte, esa mujer acababa de ofrecerme la ocasión perfecta para disculparme sin perder la cara. Lo hice de inmediato y, algunos segundos después, volvíamos a hablar como dos adultos que intentaban resolver un problema. Cuando le expliqué la importancia de este viaje para mí, la operadora se transformó en una sólida aliada e infringió una regla interna para darme un asiento, en principio bloqueado, en ese vuelo. (más…)
2 comments Febrero 18, 2009













