MUJERES: mejor comprenderlas que entenderlas

Fuente: Esta noche NO, querida (SERGIO SINAY)

Las mujeres nos paren, nos amamantan, nos cuidan, nos educan y, por lo tanto, dicen, nos entienden. Están a nuestro lado, saben lo que nos pasa. Lo que menos podíamos hacer era entenderlas también a ellas. ¿Qué es entender? “Interpretar”, dice mi fiel Larousse. Y añade: “Conocer perfectamente. Querer: tener intención”.

Interpretar es cargar algo de significado, desplazar lo que aparece ante la vista, postergar lo obvio a favor de algo oculto e imposible de comprobar. No quiero entender en ese sentido. Es entrar en una espiral sin fin. Las mujeres me atraen por lo que veo y percibo de ellas. Eso es suficiente. Es mucho.

Conocerlas perfectamente no me interesa. Es entrar en un agujero negro, perderse en lo imposible. Es desplegar la ilusión de la posesión. Nunca podré conocer perfectamente al otro (a la otra) porque no soy ni puedo ser él (ella). ¿Y para qué conocerlo/a perfectamente? ¿Para controlarlo, para no ser sorprendido por nada que haga o diga, para capturarlo?

En cuanto a querer con intención, resulta la peor manera de querer. Es, en realidad, querer para algo. Para algo que yo necesito. Querer, atender, asistir o escuchar con intención equivale a forzar al otro/a a encajar en mi necesidad. Significa dejar de verlo/a. Read more

EL SÍNDROME DE INDEFENSIÓN APRENDIDA

Fuente: EL ENEMIGO EN CASA  La violencia familiar  (JOSÉ SANMARTÍN ESPLUGUES)

¿Quien no se ha preguntado alguna vez cómo un pueblo tan guerrero antes y ahora como el hebreo se dejó llevar mansamente al matadero por los nazis? Se ha intentado explicar este hecho recurriendo a múltiples factores: que si los nazis pusieron en práctica técnicas de manipulación psicológica muy eficaces, que si los judíos no conocían el destino que les estaba preparado, etc. Personalmente creo que los judíos sí lo conocían, pero preferían vivir como si no lo supieran. Cuando alguien se ve sumido en una situación de gran brutalidad en la que no percibe ninguna puerta por donde huir, suele moverse entre dos alternativas principales: quitarse la vida, o claudicar y plegarse al contexto. El suicidio colectivo es raro en casos como éste, aunque hay sectas que lo han fomentado tras contribuir aún más al caos sin llegar a provocar (como esperaban) el Apocalipsis. Por el contrario, no son extraños los casos en los que un grupo se pliega a circunstancias muy adversas y destructivas, esperando que algo cambie. Tal vez porque la mente colectiva que tiene todo grupo, sobre todo si es cerrado, lleva a sus miembros a pensar que lo mejor es no provocar al verdugo, porque la situación podría agravarse aún más. Se trata, obviamente, de un autoengaño. La víctima se engaña a sí misma al creer que el agresor no puede ser más despiadado de lo que ya es. ¡Claro que puede serlo!

La maldad humana no tiene límites. La víctima se autoengaña al considerar también que las atrocidades cesarán de motu propio, que en algún momento el agresor será capaz de ponerse en su piel y de sentir, pues, su terror y dolor. Por eso, es mejor esperar, piensa la víctima. Mientras tanto, considera que la estrategia más eficaz será no enfrentarse al agresor. Read more

EL ALCOHOL Y LA VIOLENCIA DOMÉSTICA

FUENTE:  EL ENEMIGO EN CASA, La violencia familiar (José Sanmartín Esplugues).

El alcohol está presente en la gran mayoría de los casos de violencia cometidos contra la mujer por parte de la pareja o ex pareja. En Centroamérica de cada diez hombres que maltratan a su pareja o ex pareja, nueve son consumidores de alcohol; en España, Finlandia y Polonia, en torno a siete. La cosa es seria, aunque se tiende a reducir su importancia desde diversos sectores. En algunos casos se considera que centrarse en el alcohol desvía la atención de las verdaderas causas del problema: la mala educación, la educación machista. Se piensa, además, que la presencia del alcohol puede emplearse por la justicia para atenuar la pena (e, incluso, eximir de ella).

Hoy sabemos que el alcohol afecta a ciertas regiones del cerebro, como la vermis cerebelar, que están directamente conectadas con la agresividad, entendida como instinto (algo diferente, pues, de la violencia, cuya característica más notable es ser una acción u omisión intencional y no una respuesta automática ante determinados estímulos).  En situación de normalidad, la excitación de la vermis cerebelar o de otras estructuras asimismo ligadas a la agresividad, como las amígdalas, cae bajo el control de la parte más delantera de la corteza cerebral: la llamada “corteza prefrontal”. Es la región constituida en parte por los circuitos neuronales que producen las ideas, las creencias, los juicios, etc., en cuyo marco se interpretan, se dotan de significado y se regulan las emociones que provienen de zonas más profundas del cerebro, como las arriba citadas. El alcohol embota el funcionamiento de tales circuitos que, lamentablemente, no realizan sus funciones con la eficacia requerida y, en particular, no regulan en forma adecuada las emociones. Eso, en unos casos. En otros, el entramado de ideas, creencias, pensamientos, etc., contra el que se leen las emociones y, en consecuencia, se controlan, no cumple esta función, sino la contraria.  Las malas ideas y creencias adquiridas potencian la agresividad que les llega descontroladamente desde las amígdalas o una vermis cerebelar disfuncionales por el efecto del alcohol sobre ellas. Aquellas, las malas ideas y creencias (por ejemplo, respecto de la mujer),  incrementarán la agresividad, ahora con una fuerte carga de intencionalidad: se quiere hacer daño, se tiene la voluntad de hacer daño.

Pues bien, si el alcohol tiene estas secuelas, si el alcohol incrementa la agresividad, si el alcohol lleva a la asunción de riesgos (como sabemos que también lo hace), ¿por qué considerarlo un agravante cuando está presente en dosis excesivas en un conductor de automóvil y, en cambio, un atenuante cuando lo está en un hombre que maltrata a su pareja o ex pareja?

LA RELACIÓN CON LOS DEMÁS

Si yo no me ocupo de mí mismo, ¿quién lo hará? Y si no me ocupo más que de mí mismo, entonces, ¿qué soy? Y si no me preocupo ahora, entonces, ¿cuándo?”  HILLEL, Tratado de los padres.

La vida es lucha. Y es una lucha que no vale la pena afrontar a solas. Nuestro espíritu siempre busca un sentido más allá de los confines del “cansancio de ser uno mismo”, por utilizar la bella fórmula del sociólogo Alain Ehrenberg. Hace falta otra razón además de la simple supervivencia para perseverar en el esfuerzo de vivir. En Tierra de hombres, Saint-Exupéry cuenta cómo el piloto Henri Guillaumet se perdió con su avión en la cordillera de los Andes. Caminó en línea recta durante tres días en medio de un frío glacial. Finalmente cayó, de cara, en la nieve. Aprovechó ese respiro inesperado y comprendió que si no se incorporaba de inmediato, no lo haría nunca. Pero, agotado hasta la médula, no tenía ganas. Prefería la idea de una muerte dulce, indolora, tanquila. En su cabeza ya se había despedido de su esposa e hijos. En su corazón había sentido por última vez su amor por ellos. Después, se apoderó de él un pensamiento:  si no encontraban su cuerpo, su esposa debería esperar cuatro años antes de poder cobrar el seguro de vida. Abrió los ojos, y entonces vio un roquedal que emergía de la nieve a cien metros de donde se encontraba. Si conseguía arrastrarse hasta allí, su cuerpo sería un poco más visible. Tal vez le descubrirían antes. Por amor a los suyos se incorporó y volvió a caminar. Pero entonces ya se hallaba poseído por ese amor. No se detuvo, y recorrió más de cien kilómetros en la nieve antes de alcanzar un pueblo. Más tarde, diría: “Ningún animal en el mundo habría hecho lo que yo hice”. Porque su supervivencia había dejado de ser motivo suficiente, pero su conciencia de los demás, su amor, le había dado la fuerza para continuar.

FUENTE: CURACIÓN EMOCIONAL  (David Servan-Schreiber)

EL PERDÓN

Sin perdón no hay futuro. (Arzobispo Desmond Tutu).

fuente: LA VENTAJA EVOLUTIVA DEL AMOR  (George E. Vaillant).

El perdón no es un corazón sangrante, o una obviedad de la escuela dominical. El perdón también se basa en la evolución mamífera, en la realpolitik y en el darvinismo. Pero, ¿qué es exactamente el perdón? El perdón es “la disposición a abandonar el propio derecho al resentimiento, al juicio negativo y a la conducta indiferente hacia quien nos ha injuriado injustamente, mientras se fomenta las cualidades inmerecidas de compasión, generosidad e incluso amor hacia él o ella“. Sorprendentemente, la paz mental viene más de perdonar a otros que de ser perdonados. Una paradoja.

Para perdonar, tienes que ser capaz de manifestar dos de las habilidades más recientemenete desarrolladas por el Homo sapiens: empatía y capacidad de visualizar el futuro. Consideremos que en 1919 la patriótica Francia, apenada porque en los campos habían caído más de un millòn de sus hijos a manos de los “hunos” bárbaros, instauró el “justo” tratado de paz de Versalles. El tratado estaba diseñado para producir reparaciones para el empobrecido pueblo francés y debilitar a Alemania, de modo que no pudiera volver a hacer la guerra. Los padres amorosos no podían hacer menos por sus propios hijos. No obstante, buscar misericordia para los suyos y vengarse del enemigo -pero no más venganza que justicia (y una represalia por los duros términos que impusieron los alemanes después de la guerra franco-prusiana de 1876)- condujo inexorablemente a la Segunda Guerra Mundial. Sin el “justo” y vergonzante Tratado de Versalles, es poco probable que Hitler y el Holocausto hubieran podido ocurrir. Read more

EL MALTRATO INFANTIL

Fuente: EL ENEMIGO EN CASA, La violencia familiar.  (JOSÉ SANMARTÍN ESPLUGUES).

¿Qué es el maltrato infantil? He de entender por tal cualquier acción u omisión intencional que pueda causar o cause daño a un menor de 18 años (en España).

¿Qué opino de una bofetada propinada a un niño? Esa bofetada (sea ocasional, o no lo sea) es una muestra de violencia. Objetivamente hablando, si el receptor de la misma es un niño, podemos y debemos hablar de maltrato infantil. Otra cosa es que tendamos a justificar la bofetada eventual por su “insignificancia” ante la enorme gravedad que muchas formas de la violencia adoptan en nuestro tiempo, y ante las circunstancias que suelen rodearla. También solemos excusarla aludiendo a que es la conducta del niño la que causa que los padres (o educadores) pierdan la paciencia y no sepan qué hacer para atajar una situación que les desborda. Lo entiendo, aunque creo que nada de esto hace que la bofetada deje de ser un recurso violento. Lo es. Quizá hoy cueste aceptarlo.  Creo, pese a todo, que llegará un día que los avances de nuestra sociedad unirán la bofetada (ocasional o no) a las otras prácticas que también en el pasado se consideraban, incluso, normales o, al menos, socialmente asumibles: la violencia de pareja o la violencia escolar, por citar un par de casos. Siempre ha habido prácticas de este tipo, viene a decirse, y siempre las habrá, porque forman parte de la humanidad misma. Pues no, no estoy de acuerdo con que sean parte necesaria de la humandidad. Son, ante todo, producto de la cultura. No constituyen un destino del que no podamos escapar. Lo que es cultural, culturalmente puede variar. Solo hace falta voluntad de cambio y acciones oportunas. Tarea difícil, desde luego, para un mundo tan acomodaticio como el actual.

Pero volviendo al maltrato infantil, sorprende que éste se de muy frecuentemente en el seno del hogar familiar. Se trata, sin duda alguna, de la forma de maltrato infantil más llamativo. Pues podemos llegar a entender que un individuo que no tiene parentesco alguno con un niño, lo dañe. Lo que nos resulta incomprensible es que lo hagan sus propios familiares y, en particular, sus padres. Read more

EL TIEMPO

FUENTE:  LOS BANCOS DE TIEMPO, Experiencias de intercambio no monetario  (CAROLINA RECIO/ ELVIRA MÉNDEZ/ JOSEFINA ALTÉS)

El tiempo es una variable que cada vez está más presente en diversas áreas de estudio de las ciencias sociales. Una de las formas de aproximarse a ésta es mediante el estudio de los tiempos de vida de las personas, pero teniendo en cuenta la perspectiva de género. Hace ya bastantes años que desde la economía, la sociología, la historia y otras ciencias sociales, distintas voces expertas nos advierten de la preexistencia de desigualdades por razón de género. Unas desigualdades que se tornan reales y se pueden captar, por ejemplo, mediante el estudio de las desigualdades de género en el mercado de trabajo.

Desde hace ya algunos años el tiempo ha pasado a formar parte de muchos análisis de la realidad social, y, no sólo, como decimos, de los estudios en las ciencias sociales, sino también en el ámbito político, donde se están realizando diversas acciones públicas que sitúan el tiempo en el centro de la acción pública.  Por ejemplo, las tan recurridas políticas de conciliación de la vida familiar y la vida laboral no dejan de ser políticas de regulación del tiempo laboral. En parte muchas de ellas beben de las reivindicaciones de los grupos feministas que reclamaban por unas políticas más amables con el tiempo de las mujeres, especialmente para aquellas que debían hacer compatibles sus tiempos de vida con sus carreras profesionales. Y son las mujeres italianas, ligadas a los partidos de la izquierda, las primeras que empiezan a pensar en el tiempo como medida de bienestar.

Estas voces expertas también nos advirtieron de la división sexual del trabajo, que, por un lado, supuso una ruptura conceptual con el concepto tradicional de trabajo (que lo vinculaba a la ocupación) y, por el otro, definía un modelo social. Los hombres se dedicaban al mundo público, al trabajo de mercado y, así, obtenían reconocimiento social y derechos de ciudadanía. Las mujeres trabajan en las casas realizando el trabajo doméstico y familiar, un trabajo que no se consideraba como tal y que, por lo tanto, no era una fuente ni de reconocimiento social ni permitía obtener derechos de ciudadanía. No quiere decir que las mujeres no trabajaran, sino que sus actividades eran invisibles y no consideradas como tal. Una situación que hace ya más de veinticinco años algunas científicas sociales empezaron a denunciar, ya que aquellas actividades vinculadas al trabajo doméstico eran esenciales para el bienestar de las personas, y esencial para la reproducción de la mano de obra. Read more

EL JUICIO FINAL

Hace años, muchos por cierto, mi amigo Javier me regaló un NUEVO TESTAMENTO, (al que yo, he de admitir,  he sacado luego muy poco provecho), en cuya primera página, (en blanco en un principio), me dejó escrito, aparte su firma, lo siguiente:

TODA IDEOLOGÍA ES  CONSERVADORA

“Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui extranjero y me recogisteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, estuve en la cárcel y me visitasteis”  (Mt 25).

No lo olvides Juan, al final sólo esto es lo que vale y por lo que nos juzgarán en el atardecer de la vida.

AMA Y HAZ LO QUE QUIERAS

JAVIER.

Bueno pues vamos a la cita que mi amigo me dedica en el ejemplar que me ragaló hace veinticuatro años:

El juicio de las naciones

Cuando este Hombre venga en su esplendor acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono real y reunirán ante él a todas las naciones. El separará a los unos de los otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras, y pondrá las ovejas a su derecha y a las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha:

- Venid, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui extranjero y me recogisteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, estuve en la cárcel y fuisteis a verme. Read more

DESIGUALDAD INTERPERSONAL

FUENTE:  2020 UN NUEVO PARADIGMA… (ROBERT J. SHAPIRO)

La demografía y la globalización intensificarán la desigualdad económica casi en todas partes. China y Estados Unidos, los principales impulsores de la globalización, ya son las dos sociedades importantes más desiguales del mundo. No es casualidad. Dondequiera que la globalización y sus tecnologías arraigan, el rendimiento de la inversión aumenta y hace más ricos a los ricos, mientras que una competencia interna e internacional más intensa contiene los aumentos salariales de la mayoría de los trabajadores, incluso cuando aumenta su productividad. Esto ni siquiera tiene en cuenta el horror y el dolor de millones de trabajadores de países avanzados que perderán sus puestos de trabajo y que, en el actual entorno competitivo impulsado por la tecnología, acabarán conformándose con otros peor remunerados.

Una creciente desigualdad es también parte de otra dinámica ligada a las tecnologías de la información que estan acelerando la globalización: las ideas están sustituyendo a los activos físicos como principal fuente de riqueza y crecimiento. La economía basada en las ideas ya no es una aproximación ni una metáfora, sino una dura realidad. En estos momentos, las corporaciones estadounidenses invierten ya tanto en “intangibles”, principalmente propiedad intelectual, como en plantas, equipamientos, oficinas, fábricas y bienes raíces. Hace veinte años, el valor de mercado de los activos físicos de las 150 principales empresas que cotizaban en bolsa en Estados Unidos -su valor contable- representaba el 75 por ciento del valor total de sus acciones. En líneas generales, una firma tenía casi el mismo valor que la cantidad por la que podían venderse sus fábricas, oficinas, equipamiento, bienes raíces, etc. En 2004, el valor contable de las 150 principales corporaciones representaba sólo el 36 por ciento del valor total de sus acciones. Hoy, casi dos tercios del valor de una gran compañía procede de intangibles, de lo que sabe y de las ideas y relaciones que posee: sus patentes y su propiedad intelectual, sus bases de datos y sus marcas, su sistema organizativo y la formación o el capital humano necesarios para usar esas ideas. Read more